Los científicos y las nuevas tecnologías presentan constantes mejoras incluso dentro de los elementos ya más innovadores. Es la necesidad de conseguir una mejora continua teniendo en cuenta calidad, recursos y estética, y es aquí donde entra el tema de este post. Dentro de la innovación en las Energías Renovables se está desarrollando el sistema de las tejas fotovoltaicas, un concepto no del todo introducido en nuestro país, pero sí en cambio en otros países europeos como Italia y Alemania.

Este nuevo sistema pretende la inclusión de la propia técnica de una placa fotovoltaica en el mismo espacio y superficie que ocupan las tejas ordinarias de las cubiertas de edificios. Existen múltiples tipos de tejas fotovoltaicas dependiendo de la forma, tamaño, material y localización a la que va destinada; y ya hay bastantes empresas que se han lanzado a la producción de este elemento. Tejas fabricadas con vidrio simple y transparente, dichas tejas se montan sobre un lienzo negro que permite la absorción de calor y a su vez dan un aspecto estético único. Recomendables para cubiertas de centros comerciales o viviendas de arquitectura contemporánea.

Placas fotovoltaicas de silicio amorfo o monocristalino, material flexible que permite la adaptación total al tejado.
Son bastantes las ventajas e inconvenientes que presentan, aunque algunos de ellos no varían demasiado con respecto a las ventajas en inconvenientes de los paneles solares originales.
Ventajas
- Adaptación estética y física a las cubiertas (mismo color, peso y forma que las tejas normales)
- Ahorran dinero en las facturas de luz y gas.
- Un techo lleno, o parcialmente cubierto de estas tejas solares, fácilmente puede cubrir las necesidades energéticas de una familia.
- Recuperación de la inversión con la venta del excedente energético.
- La energía generada se almacena en baterías.
- Si una teja se rompe, puede ser sustituida sin afectar al resto del conjunto.
- La instalación no difiere de la propia colocación de las tejas normales.
- Pueden colocarse en techos inclinados o en aquellas cubiertas que no presenten una orientación tan buena.
Inconvenientes
- Tecnología más cara que los paneles solares.
- Fuerte inversión inicial.
- Tecnología en desarrollo comercial y tecnológico (Falta de profesionales)
- Dificulta en mayor cuantía la limpieza y mantenimiento de cada módulo respecto a la limpieza de una sola placa.
- Al estar integradas en la cubierta pierden la opción de tener una orientación variable para el mayor aprovechamiento de los rayos directos.
La mayoría de estas enumeraciones corresponden a un uso doméstico de esta tecnología, pero se puede extrapolar de igual forma a su utilización en naves comerciales, edificios de empresas o incluso para construcciones municipales y edificios declarados patrimonio nacional por su apariencia más discreta.

Este tipo de soluciones son empleadas ya en monumentos de ciudades europeas respetando el valor histórico de la teja según la edificación que se trate.
Imitación a la “teja toscana” ya que con este todo oscurecido, facilita la adaptación de esta tecnología a paisajes rurales y edificios históricos.
Mi formación más reciente es el Máster Oficial en Energías Renovables, al que accedí teniendo finalizado el título de Ingeniería Técnica. Durante mi trayectoria, he ocupado distintos puestos que me han permitido conocer laboralmente varios sectores, desde el trabajo a pie de obra en mis inicios, hasta la gestión empresarial y de personas en el ámbito de los RRHH, como ejecutora de documentación de proyectos de ingeniería en empresas de construcción y en empresas del sector de las telecomunicaciones.

