
El RD 486/1997, 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, establece en su Anexo II ciertas consideraciones a tener en cuenta para garantizar el orden y la limpieza, y por consiguiente, la salud laboral de los trabajadores. Entre estas consideraciones, se encuentran:
- Las zonas de paso, salidas y vías de circulación estarán libres de obstáculos, así como aquellas previstas para la evacuación en casos de emergencia.
- Los lugares de trabajo, incluidos los locales de servicio, se limpiarán periódicamente. Además, los techos, suelos y paredes serán de fácil limpieza. Se eliminarán rápidamente los desperdicios, manchas de grasa, residuos de sustancias peligrosas y demás residuos que puedan contaminar.
- Las operaciones de limpieza no deberán constituir por si mismas peligro alguno.
- Garantizar el mantenimiento periódico de las instalaciones para subsanar posibles deficiencias. Si se utiliza ventilación, habrá de estar en buen funcionamiento y un sistema de control deberá comunicar averías.
¿Cómo actuar para conseguir el orden y la limpieza en el lugar de trabajo?
1.- Eliminar lo innecesario y clasificar lo útil
– Disponer de medios para eliminar lo que no sirva, priorizando la eliminación según su utilidad.
– Clasificar según utilidad y recoger en contenedores lo inservible.
– Separar aquellos elementos que no deben estar en contacto con otros.
– En el caso de productos inflamables, usar bidones metálicos con tapa contra incendios.
– Las máquinas con posibles pérdidas deben tener un sistema de recogida y drenaje.
– Actuar sobre los motivos por los que se acumulan desechos.
2.- Acondicionar los medios para guardar y localizar el material fácilmente
– Colocar cada cosa en su lugar y eliminar lo que no sirva.
– Recoger las herramientas en estantes fáciles de localizar e identificar.
– Designar los emplazamientos en función de su funcionalidad y rapidez de colocación.
– Delimitar y señalar la ubicación de las cosas.
– Clasificar los residuos adecuadamente.
3.- Evitar ensuciar y limpiar después
– Eliminar y controlar todo lo que puede ensuciar.
– La limpieza se llevará a cabo preferiblemente fuera de horas de trabajo.
– La limpieza es el medio de control del estado de las cosas.
– Las personas de la limpieza deben estar debidamente entrenadas y equipadas.
– Eliminar con rapidez residuos o sustancias que puedan contaminar y provocar accidentes.
– Evitar suelos resbaladizos por aceites o grasas. Se garantizará la limpieza de ventanas para permitir entrar la luz.
– Mantener limpios vestuarios, duchas, etc.
– Implicar al personal en la limpieza del entorno.
– Controlar los puntos críticos que generen suciedad.
4.- Favorecer el orden y la limpieza
– Las características de los suelos, techos, etc. serán tales que permitan su fácil limpieza.
– Normalizar los procedimientos acordes con orden y limpieza.
– Formación del personal.
– Señalizar pasillos y zonas de paso con colores.
¿Cuáles son los beneficios del orden y la limpieza?
Se pueden encontrar, entre otros:
- La disminución de los riesgos de accidentalidad.
- Un mayor aprovechamiento del espacio.
- Una mayor estimulación de los comportamientos seguros en el trabajo.
- Se genera un ambiente de trabajo agradable.
- Aumento del rendimiento en el trabajo (reducción de búsqueda de objetos).
Luis M de la Flor, experto en Prevención de Riesgos Laborales

