En este país llamado España, con la llegada de la crisis económica a nuestra sociedad, todos los estamentos políticos han estado insistiendo en la necesidad de contribuir para la mejora de la situación nacional a través de las continuas subidas de impuestos directos e indirectos, con la idea de reducir déficit y mejorar las cuentas de las Administraciones Públicas. De hecho incluso se ha estado informando de la importancia del consumo de productos españoles con la idea de incentivar la actividad laboral y no propiciar la destrucción de empleo.
La gran mayoría de los españoles, a pesar de todas las losas que suponen las subidas de impuestos o las bajadas salariales, hemos podido comprender con más o menos rotundidad, la necesidad de las medidas anteriores. Lo llamativo de todo esto es que sólo algunos pocos que se encuentran en una situación de gran privilegio porque pueden llegar a comer y/o cenar en La Moncloa o con Ministros dentro o fuera de los respectivos Ministerios (por representar a empresas con gran capacidad de influencia), se toman el atrevimiento, a pesar de las medidas que han llevado a cabo los sucesivos Gobiernos de la democracia con ellos para favorecer su actividad empresarial (concretamente en el sector eléctrico, por si alguno todavía llegado a este punto no sabe a lo que me refiero), de presentar resultados fuera de España, como lo hizo el máximo dirigente de IBERDROLA en Londres días atrás y siendo empresa nacional. Asimismo afirmaciones como «en este momento somos más británicos, más americanos, mexicanos o brasileños que españoles, no solamente por negocio sino también por presencia de accionistas», demuestran la falta de españolidad y la indecencia empresarial de sólo unos pocos.
Es llamativo que una empresa como IBERDROLA se queje de manera tan vehemente de las energías renovables, cuando ella misma se ha beneficiado de manera clara y evidente de dicha situación en España hasta tal punto de constituir en su momento IBERDROLA ENERGÍAS RENOVABLES. Ahora, dado que la situación de sus ciclos combinados se encuentra en entredicho, dada la baja demanda de electricidad asociada a la situación económica en España, ataca y ataca a unas tecnologías que no hacen otra cosa que bajar el precio de la energía eléctrica, tal y como se ha demostrado en numerosas ocasiones semanas atrás. Parece mentira que el discurso sea otro fuera de nuestras fronteras, hasta tal punto que la compañía se haya comprometido a desarrollar 1.200 MW en los próximos tres años, equivalente a 2.400 millones de euros, en lugares como Reino Unido, Estados Unidos o México. ¡Será posible ….!.

