Desde este medio, me tomo el atrevimiento de criticar de manera racional una situación muy negativa que se lleva viviendo en España desde hace ya muchos años, en un sector tan importante para la economía nacional como es el energético, donde «cortan el bacalao» sólo cinco empresas, haciendo y deshaciendo lo que se les antoja, teniendo que bailar todos los ciudadanos y empresas al son que ellos quieren, sólo con la idea de seguir manteniendo unos monstruosos beneficios y haciendo todo el daño que pueden a las energías renovables, culpabilizándolas continuamente del incremento del recibo de luz para pagar sus primas y/o tarifas.
Pues bien, después de endosarles los 3.600 millones de euros del déficit de tarifa que el Ministro Soria quería regalarles, teniéndolos que asumir el Estado, y después de que el Ministro Montoro dijera que NO (ahí estuvo rápido para que las cuentas del déficit nacional no empeoraran, ¡felicidades por ello!), pusieron el grito en el cielo por dicho acontecimiento. Si a esto se suma la sentencia del Tribunal Supremo de tan sólo hace unos días en donde dictamina que las cinco empresas asociadas en UNESA deben financiar en solicitario el déficitario, dado que son las principales protagonistas del mismo, el precio de la energía eléctrica se ha incrementado de manera descontrolada, sin ninguna razón técnica que lo justifique, y además intentando demostrar que se ha producido consecuencia de la baja eolicidad e hidraulicidad en España estos días, pero, ¿no es que dicen que las renovables encarecen el precio de la electricidad en España?, ¿en qué quedamos?, ¿se creen que somos tontos o que se nos olvidan las cosas?.
Después de lo anterior, durante el mes de diciembre ya se adelantaron subidas del precio del kilovatio-hora de la parte de mercado, pero siempre pensando que estarían por debajo de los dos dígitos, siendo asumible por el Gobierno, lo que me parece absolutamente lamentable desde mi punto de vista, ya que éste tiene que velar porque el precio de la energía sea lo más bajo posible para que una economía sea competitiva en los mercados internacionales. En cuanto a la parte regulada (peajes), que es de donde se pagan a las renovables (y con competencia exclusiva del Gobierno), a la distribución, etc., el Gobierno afirmó que no lo subiría aunque a los pocos días cambió de parecer a través del Ministro del ramo, diciendo que se subiría un 2% al año. Por lo tanto, la subida del precio de la electricidad, estaba asegurado sí o sí.
La realidad es que después de la subasta CESUR del 19 de diciembre, la subida es escandalosamente elevada, siendo calificada por algunos como de «terrorismo tarifario», ya que no tiene justificación alguna. El incremento era de más del 26%, siendo trasladable al recibo un 11%, que más el 2% de la parte regulada, se ponía en un incremento brutal sobre el precio inicialmente marcado, ahondando más en la pobreza energética de muchos. El Gobierno se ha apresurado a tranquilizar a los ciudadanos para decirles que no se iba a subir el recibo en esos porcentajes (no ha dicho que no suba), y para ello se articularán los mecanismos correspondientes para que esto se dé. De momento la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, ni 24 horas después de producirse la subasta, se ha apresurado a publicar una nota de prensa, diciendo que se declaraba nula la subasta, por lo que de aquí a finales de 2013 el Gobierno instrumentará, según proceda, para regular el precio correspondiente.
¿Qué pasará ahora con el recibo?. A día de hoy, nadie lo sabe. Continuará ….

