Esta semana se ha iniciado con una noticia que en cierto modo no me ha sorprendido consecuencia de que ya la estaba esperando. Y es que las grandes eléctricas de este país ya han solicitado al Gobierno, al igual que se hizo con los activos inmobiliarios o lo que se está realizando ahora sobre las autopistas de pago de este país que están en situación de quiebra económica, que cree un «banco malo» de los activos de las renovables, con la idea, según ellos, de que el sector eléctrico nacional se sanee desde la perspectiva financiera y pueda contribuir en la mejora del precio del recibo eléctrico. Ante esto a uno ya se le ponen los «pelos de punta», porque lo justifican con la idea de poder rebajar el precio del suministro eléctrico de este país. Ante esto, surge una pregunta evidente, ¿no será que quieran endosar las grandes eléctricas los activos que no les interesen para así sanearse financieramente a costa del erario público?.
Lo que está claro es que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, tras las sucesivas reformas energéticas llevadas a cabo y soportadas por las instalaciones renovables, ha provocado que pueda haber una riada importante de quiebras de sus propietarios al no poder hacer frente al pago de las deudas contraídas con las entidades financieras, por lo que resulta completamente imprescindible renegociar dichos préstamos. La cantidad económica que el sector debe a los bancos y cajas es de algo más de 40.000 millones, aunque lo que se calcula que puede estar en peligro de cobro es poco más de 1.000 millones.
Veremos las próximas semanas cómo se avecinan ante este tema.

